Teatro Social Juvenil

Desde la perspectiva de la intervención social, el teatro es una metodología de trabajo experiencial que facilita la expresión, comprensión y desarrollo de los diferentes lenguajes tanto verbales como no verbales, una estrategia que promueve la motivación, la creatividad, el desarrollo de la confianza y la autoestima, la autonomía, la toma de decisiones y el trabajo colaborativo.

Consideramos el teatro como manifestación cultural ancestral y concebimos ambos conceptos en su sentido más básico, como generadores de transformación. Por otro lado, pero en relación a su capacidad transformadora, el teatro proporciona un amplio abanico de posibilidades socioeducativas, desde una perspectiva individual, el hecho de actuar una situación, requiere la capacidad de contemplar la realidad desde aspectos diferentes, de probar respuestas alternativas a las habituales, de experimentar nuevas formas de comprensión de la realidad, de reflexión, actuación e interacción. Desde un punto de vista social, el teatro implica la pertenencia a un grupo que tiene un objetivo común basado en la búsqueda de la creación colectiva a través del trabajo cooperativo.

Así mismo, consideramos que el teatro supone un contacto y conocimiento del cuerpo, de los pensamientos y de las emociones, en definitiva, una herramienta que facilita el conocimiento de una/uno mismo/a y de las demás.

– Mónica Capacete –

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.